La caída del Estado Profundo y el fin de la manipulación mediática -Elecciones EEUU

Lo que estamos presenciando es el ocaso de una estructura que pretendió ser invencible, una red entrelazada de políticos y medios controlados que, durante décadas, se ha nutrido del engaño y de una desconexión total con el ciudadano común. Este Estado Profundo —ese entramado oculto de poder que se autodenomina como el corazón de la democracia estadounidense— ha fallado, y no podría alegrarme más. Los Clinton, los Bush, los Obama y los Cheney, cada uno con sus propias dinastías, no han hecho más que demostrar su indiferencia, incluso desprecio, hacia las vidas reales de las personas. No se trata solo de ideología o política, sino de una arrogancia que los llevó a perder cualquier contacto con las necesidades y deseos del pueblo al que pretendían gobernar.

La maquinaria mediática, compuesta por CNN, NBC y otros emporios de la manipulación, ha trabajado incansablemente para silenciar la verdad y promover una narrativa conveniente para estos intereses. Han invertido millones en mantener a la población en un estado de ignorancia y complacencia, en tejer mentiras y distorsiones hasta el punto de convertirlas en dogmas. Pero, ¿a qué costo? A la larga, su credibilidad se ha vuelto tan frágil como su integridad. En España, esos corresponsales que pretendían informar, que distorsionaban a sabiendas de la realidad, también han sido despojados de su influencia. Su derrota no es solo un triunfo ideológico; es una victoria de la verdad sobre la propaganda, del pueblo sobre el aparato de desinformación.

Y entonces, Hollywood. Hollywood, con sus actores y actrices, esos rostros que se vendieron al poder y trataron de manipular a la población, ha quedado expuesto. Sus discursos vacíos y sus lecciones de moralidad forzada han perdido todo peso, pues la gente ha despertado. Es un despertar profundo y subversivo: la capacidad de ver a través de las “patrañas” que durante tanto tiempo nos han servido como verdad absoluta. Los ciudadanos han desmantelado su artificio. Esta industria, alguna vez gloriosa, se ha convertido en una caricatura de sí misma, una cáscara hueca sin la resonancia de la autenticidad que alguna vez tuvo.

Hoy, la comunicación ha cambiado, y de qué manera. Gracias a voces independientes como las de Elon Musk con X, Joe Rogan o Patrick Bet-David (PBD), muchos hemos encontrado una fuente de información más inmediata y auténtica. Ya no dependemos de los embaucadores de siempre, de esos monopolios de comunicación que han demostrado ser cualquier cosa menos honestos. Es una liberación, una oportunidad para reconstruir el diálogo desde la base, para retornar a una verdad sin adornos ni manipulaciones.

Por todo esto, el triunfo de Trump no es solo una victoria política; es una señal clara de que la gente está cansada de ser objeto de engaños, de que estamos asistiendo a un cambio inevitable. Esta es una victoria no solo para un líder, sino para quienes han resistido las mentiras sistemáticas, los abusos de poder y el descaro de una élite desconectada. Hoy, la estructura de poder se tambalea y la verdad resuena con más fuerza que nunca.

  1 comentario para “La caída del Estado Profundo y el fin de la manipulación mediática -Elecciones EEUU

  1. Avatar de jatapia99
    6 noviembre, 2024 en 4:52 pm

    Al tiempo, para ver los resultados.

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