Nota: El texto a continuación constituye la “Parte 1” de una serie de tres en un documento titulado “Need to Know”. Las dos partes restantes serán compartidas exclusivamente con los suscriptores de policyexamination.com que hayan participado en nuestra campaña de GoFundMe. La campaña lleva por título “Iluminar Mentes y Empoderar Vidas” (Enlightening Minds and Empowering Lives) https://gofund.me/f5731671.
«La mitad de lo que digo no tiene sentido,
pero lo digo para que la otra mitad pueda alcanzarlos».
Khalil Griban
Preámbulo
Al abordar un tema fuera de las convenciones habituales, surge la pregunta sobre mi elección y motivación. Me encuentro en el cruce de la <<auctoritas>> y la curiosidad genuina por observar la reacción de una audiencia saturada entre lo tangible y lo ficticio. A diferencia de investigadores como Jim Keith, Karla Turner o Barbara Bartholic, mi intención no es el riesgo innecesario, sino suscitar reflexiones en aquellos inmersos rutinariamente en la información. No busco despertar a las masas, sino provocar una reacción, un manotazo final del náufrago ante las olas del desconcierto. Al igual que Carl Jung, pretendo observar y comprender cómo los sucesos impactan la psique humana a través de los filtros de la cultura, la religión y los mitos, bajo la luz de las herramientas y conocimientos actuales. Cómo ha afirmado, David Icke, la conciencia tiene un papel fundamental en la evolución humana. En esta vía, la percepción y comprensión de la realidad están intrínsecamente ligadas a la Conciencia.
Introducción
La historia de la humanidad ha estado estrechamente ligada a la evolución y el progreso. Sin embargo, ¿qué sucede si otros factores jugaron un papel crucial en nuestro desarrollo y en el origen de nuestros sistemas de creencias? Desde el arte paleolítico hasta eventos históricos, las representaciones de seres alienígenas han persistido. En la actualidad, una perspectiva controvertida cuestiona la noción común de evolución. En este ensayo exploraré la idea de que la humanidad está experimentando un proceso de involución, centrándome en la falta de innovación, la dependencia de la inteligencia artificial y robots, y las consecuencias demográficas de la baja natalidad en Occidente.
Antes de continuar, es crucial destacar que, desde la creación de Internet, no ha surgido un invento que pueda verdaderamente considerarse como un «game changer», es decir, algo que haya generado un impacto lo suficientemente significativo como para modificar las reglas del juego y tener consecuencias a largo plazo. Aunque la inteligencia artificial (IA) ha transformado industrias enteras y la forma en que interactuamos con la tecnología, su alcance y efecto pueden variar según la aplicación específica. Otra innovación que ha captado la atención es la edición genética mediante CRISPR (Repetición Palindrómica Corta Agrupada y Regular), una tecnología que posibilita la modificación del ADN de organismos vivos. Aunque esta técnica tiene el potencial de revolucionar la medicina y la biotecnología, su impacto aún se encuentra en una fase de desarrollo.
La convergencia de factores como la falta de innovación, la dependencia tecnológica y la baja natalidad plantea preguntas sobre la integración de un grupo más capacitado en la sociedad. La posibilidad de seres que se asemejan a nosotros, pero con la capacidad de controlarnos, abre un debate sobre una amenaza sin precedentes. La manipulación de la conciencia, mediante una variedad de medios, ha sido una estrategia fundamental para ejercer control sobre la sociedad. Las élites han procurado mantener niveles bajos de conciencia en las masas con el objetivo de facilitar su dominio.
El exceso de información militar desclasificada y la seria respuesta de las autoridades añaden misterio a la ecuación. La evidencia histórica sugiere interacciones con seres extraterrestres a lo largo de milenios, pero ¿cuál es el propósito detrás de abducciones y experimentos de hibridación? Estas preguntas, diversas y sin respuestas definitivas, subrayan la necesidad de examinar cuidadosamente las perspectivas presentadas y formar opiniones propias sobre estas afirmaciones.
Las reflexiones de Bertrand Russell, plasmadas en “Religión y Ciencia”, proporcionan una perspectiva valiosa sobre la provisionalidad del pensamiento científico, subrayando que la ciencia está en constante evolución. Esta noción permite la revisión continua de nuestras comprensiones sobre el universo y las interacciones extraterrestres. En este proceso de indagación, cada individuo tiene la tarea de formar una opinión propia sobre la veracidad de las afirmaciones presentadas. A su vez, las perspectivas de Carl Sagan sobre el sistema estelar, expresadas en obras como “Cosmos”, ofrecen una visión fascinante de la vastedad del universo y la posibilidad de vida extraterrestre. Este enfoque inspirador destaca la naturaleza expansiva de la exploración científica, señalando que nuestras comprensiones del cosmos son inherentemente provisionales. En este viaje intelectual, cada persona asume la responsabilidad de formar sus propias conclusiones sobre la existencia de vida más allá de nuestro planeta.
Del mismo modo, las reflexiones de Stephen Hawking sobre la búsqueda de vida extraterrestre, reflejadas en “Breve Historia del Tiempo”, ofrecen una perspectiva intrigante. Este enfoque científico destaca la importancia de la exploración espacial y la búsqueda de señales de vida más allá de la Tierra. Hawking subraya la fugacidad de nuestras comprensiones actuales y cómo el descubrimiento de vida extraterrestre podría redefinir fundamentalmente nuestras concepciones sobre el lugar de la humanidad en el cosmos. En este marco, cada individuo se enfrenta al desafío de formar sus propias opiniones sobre la eventualidad de encuentros con inteligencia extraterrestre.
En el ámbito religioso, el jesuita José Gabriel Funes, exdirector del Observatorio Astronómico del Vaticano en 2009, ofreció una perspectiva abierta a la posibilidad de vida extraterrestre, destacando que esta creencia no contradice la fe católica. Su afirmación resalta la noción de que, como creyentes, la existencia de seres inteligentes en otros planetas no invalida nuestra conexión con la divinidad, sugiriendo que la creación de Dios podría extenderse a formas de vida en diversas partes del universo. Cabe señalar que esta perspectiva no es exclusiva de la Iglesia Católica, ya que tanto la Iglesia Anglicana como la Iglesia Luterana han expresado opiniones similares, subrayando la idea de que la creación divina podría abarcar múltiples formas de vida en el cosmos.
Asimismo, otras religiones, como el hinduismo y el budismo, han integrado la noción de vida extraterrestre en algunas de sus tradiciones. Dentro del hinduismo, antiguos textos contienen descripciones de seres extraterrestres, mientras que, en el budismo, las opiniones son diversas, pero algunos seguidores sostienen que la inmensidad del universo respalda la plausibilidad de la existencia de vida en otros lugares. Esta diversidad de perspectivas religiosas destaca cómo diferentes tradiciones pueden encontrar espacio para contemplar la posibilidad de vida más allá de nuestro planeta en el marco de sus creencias espirituales.
Dicho esto, y prescindiendo de las opiniones políticas, ya que en este asunto carecen de relevancia, como lo confirmó el difunto Javier Pérez de Cuéllar, quien fuera Secretario General de las Naciones Unidas, los políticos presentan un desafío al intentar implicarlos en estos secretos. En primer lugar, carecen de comprensión sobre lo que realmente está sucediendo. Además, su paso por los engranajes del estado suele ser breve, por lo que no tiene sentido de que formen parte de comisiones de secretos oficiales. Aunque, sin duda, hay individuos en el gobierno que tienen conocimiento de estas operaciones, la mayoría de los políticos no están debidamente informados. En segundo lugar, suelen guiarse por intereses personales y la búsqueda de beneficios propios, careciendo del carácter emocional y del compromiso necesario para abordar estos asuntos delicados. En contraste, son las autoridades militares y la comunidad de inteligencia las que poseen el acceso y la capacidad para lidiar con temas que no solo amenazan las bases de las estructuras estatales, sino también los cimientos mismos de la sociedad global tal como la conocemos. Por otro lado, resulta imperativo reconocer la estrecha vinculación entre la carencia de conciencia y la fragmentación de la humanidad. La táctica de «dividir y conquistar» se revela como sumamente eficaz precisamente debido a la limitada conciencia, facilitando así la perpetuación del dominio ejercido por unos pocos sobre las masas.
Quizás, los únicos políticos con información amplia y detallada sobre el tema extraterrestre, fueron Harry S. Truman y Dwight D. Eisenhower, presidentes estadounidenses que desempeñaron roles clave en la historia del país en la primera mitad del siglo XX. Durante el mandato de ambos presidentes hubo informes de avistamientos de ovnis (objetos voladores no identificados) que llevaron a la creación del Proyecto Libro Azul, un programa de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos destinado a investigar estos avistamientos.
Después de esta breve introducción doy comienzo a la primera parte del documento “Need to Know”.
Parte 1.: Falta de Innovación Significativa
A. Análisis de la historia de las grandes innovaciones
La historia de las grandes innovaciones se manifiesta como un tapiz evolutivo que ha dejado hitos trascendentales en la civilización humana. El término «grandes innovaciones» implica avances disruptivos que trascienden las convenciones establecidas, influyendo de manera significativa en diversos aspectos de la sociedad. Desde descubrimientos científicos hasta avances tecnológicos, estas innovaciones han dejado una huella profunda en el desarrollo psicológico, tecnológico, sociológico, político y cultural de la humanidad.
Desde una perspectiva psicológica, factores como la creatividad, la motivación intrínseca y la adaptación constante impulsan la búsqueda de conocimiento y soluciones innovadoras. En términos tecnológicos, avances científicos como la teoría de la relatividad de Einstein han catalizado revoluciones tecnológicas que transforman la forma en que vivimos y trabajamos, creando oportunidades y desafíos como la brecha digital.
Por otro lado, la óptica sociológica revela qué cambios en la sociedad, movimientos sociales y la colaboración son impulsores clave de la innovación. Estos cambios alteran la estructura social, generando nuevas jerarquías y desafíos de adaptación. Desde el prisma político, la necesidad de mantener o cambiar el orden político, así como guerras y conflictos, puede impulsar la innovación, afectando el equilibrio de poder. La perspectiva cultural destaca cómo el conjunto de conocimientos, valores, costumbres, y expresiones de una sociedad y sus creencias influyen en la dirección de la innovación, dando forma y redefiniendo valores y ética.
Si bien las grandes innovaciones suelen mejorar la calidad de vida, estimular el progreso económico y fomentar la conectividad global, también pueden generar desigualdades, amenazar la privacidad y desencadenar consecuencias imprevistas. Es esencial reconocer esta dualidad inherente y apreciar tanto las contribuciones positivas como los desafíos que plantean a la sociedad moderna.
Dentro de este escenario, Wernher von Braun, un destacado científico y experto en tecnología espacial, sugiere que la falta de innovación no puede ser completamente atribuida a factores internos de la humanidad. En sus reflexiones, insinúa que, en la empresa intelectual de la humanidad, ha habido asistencia exterior que ha influido en el curso de la innovación. Esta perspectiva añade una capa intrigante a la discusión, planteando preguntas sobre posibles influencias extraterrestres en el desarrollo de la tecnología y el conocimiento humano.
La interrupción del flujo de ideas e inventos tecnológicos ha llevado a la sociedad a sumirse progresivamente en un estancamiento en la dimensión de la innovación. Este fenómeno me evoca la fascinante historia de Ralph Ring, una figura destacada en la transformación de la industria en Estados Unidos, especialmente en el campo de la tecnología relacionada con la energía y la propulsión. Debo señalar que Ring trabajó en I+D antes de implicarse en experimentos de propulsión, específicamente probando equipos para Jacques Cousteau a través de la empresa US Divers, ahora conocida como Aqua Lung, la cual todavía es un destacado fabricante de equipos de buceo.
Los elementos clave de su contribución están estrechamente relacionados con los Experimentos de Propulsión Avanzada, donde desempeñó un papel activo en proyectos vinculados a la propulsión y la energía libre. Ring colaboró con Otis T. Carr en el desarrollo de tecnologías que desafiaban las convenciones establecidas en cuanto a propulsión y energía. Es relevante señalar que ya en la década de 1920, Thomas Townsend Brown presentó la primera patente para sistemas de propulsión antigravitatorios, indicando que estas tecnologías se comprendían y desarrollaban en secreto.
Además de su trabajo en propulsión, Ring participó en experimentos relacionados con la tecnología de levitación y teletransportación. Estos experimentos buscaban aplicar principios avanzados de energía para lograr el vuelo y el desplazamiento de manera revolucionaria. Colaborando estrechamente con Otis T. Carr, quien afirmaba haber trabajado con Nikola Tesla, ambos exploraron tecnologías con potenciales aplicaciones revolucionarias en la industria del transporte y la energía.
A pesar de sus esfuerzos por presentar sus ideas a la industria convencional, como General Motors, Carr y Ring se toparon con resistencia y desinterés. Sus propuestas desafiaban el paradigma existente en la generación y distribución de energía. Trágicamente, los proyectos de Carr y Ring fueron abruptamente interrumpidos por agencias gubernamentales, como el FBI y la CIA, quienes alegaron amenazas a la seguridad nacional y la estabilidad económica. Esta intervención llevó al cierre de sus actividades y a la confiscación de sus equipos.
En esta vía, la falta de innovación significativa y el inicio de una involución intelectual plantean cuestionamientos profundos sobre el devenir de la sociedad humana y su eventual transformación a través de la hibridación. El concepto de hibridación, dado este panorama, se refiere a la fusión de elementos de diferentes naturalezas, en este caso, la coexistencia de características humanas y extraterrestres en una entidad singular.
Este fenómeno, aunque inicialmente desconcertante, encuentra sus raíces en la necesidad de adaptación y evolución constante de la sociedad ante desafíos desconocidos. La falta de reconocimiento de la innovación intrínseca a la hibridación refleja una brecha perceptiva entre los avances tecnológicos y la conciencia pública.
La sociedad, quizás inadvertidamente, podría estar experimentando cambios significativos que no se reflejan completamente en la percepción general de la falta de innovación. La integración de híbridos, de ser una realidad, representaría una forma de innovación no plenamente reconocida ni entendida por la sociedad en general. Por lo tanto, es vital despertar a la realidad de estos sucesos y comprender cómo esta forma de innovación impacta profundamente en la ciudadanía, dando forma a la estructura misma de la sociedad humana. La ausencia de reconocimiento puede deberse a una resistencia conceptual y cultural a aceptar cambios radicales, destacando la necesidad de un análisis crítico que vincule la percepción de la falta de innovación con la posibilidad de transformaciones fundamentales en la composición y dinámica de la sociedad.
Algunos sostienen que un plan meticulosamente tramado y ejecutado por elementos infiltrados en diversas esferas de la sociedad ha llevado a un cambio notorio en la percepción de los fenómenos aéreos inexplicables. Aquellos que previamente minimizaban la importancia de estos sucesos, utilizando la frase «sin relevancia en términos de defensa» como un mantra, ahora muestran un temor palpable. Después de décadas ridiculizando a quienes investigaban estos fenómenos, se ven en la necesidad de recurrir a ellos para obtener información crucial destinada a mantener intactas las estructuras sociales existentes. En este sentido, es vital considerar la existencia de proyectos negros y bases subterráneas, como los que Phil Schneider afirmaba. Según sus declaraciones, hay 129 bases subterráneas militares en los EE.UU. y proyectos negros que absorben una parte significativa del presupuesto nacional. Esta revelación respalda la idea de una falta de transparencia gubernamental y sugiere posibles conexiones con eventos de involución.[1]
Por otro lado, la transición del término UFO (Objeto Volador No Identificado) a UAP (Fenómeno Aéreo No Identificado) surge como parte de una estrategia deliberada de «divulgación controlada» por parte del gobierno. Esta ingeniería conceptual tiene como objetivo desvincular los avistamientos de objetos no identificados de su histórica asociación con teorías de conspiración y sucesos alienígenas. Al adoptar UAP, se busca presentar el fenómeno de manera más neutral y científica, centrándose en la observación de comportamientos anómalos sin implicar de inmediato un origen extraterrestre. Este cambio lingüístico refleja un esfuerzo aparente para gestionar gradual y controladamente la divulgación de información sobre avistamientos y fenómenos inexplicables, distanciándose del estigma asociado a la noción de naves espaciales extraterrestres.
B. Evaluación de la generación actual y la percepción de falta de avances «revolucionarios».
La introspección acerca de la generación actual y la aparente carencia de avances «revolucionarios» constituye un análisis multidisciplinario esencial para desentrañar el estado contemporáneo de nuestra sociedad. La sensación de estancamiento, contrastada con épocas históricas anteriores, plantea interrogantes sobre la verdadera naturaleza de nuestro progreso.
Desde la óptica psicológica, las expectativas desmedidas y la búsqueda incesante de novedades pueden engendrar una sensación de insuficiencia en los avances, generando desilusión y ansiedad. En el ámbito tecnológico, a pesar de avances notables, la rápida asimilación de nuevas tecnologías puede minimizar la percepción de su impacto revolucionario, fomentando la complacencia y el escepticismo. Cambios sociológicos más graduales pueden pasar desapercibidos, afectando la aceptación de nuevas estructuras y paradigmas. En el ámbito político, la polarización y la falta de consenso pueden obstaculizar la implantación de cambios significativos, generando desconfianza y disminuyendo la participación ciudadana. Desde una perspectiva cultural, la valoración de la innovación incremental sobre transformaciones radicales influye en la percepción de avances, afectando la apreciación de logros significativos.
La falta de avances revolucionarios no solo puede inducir la apreciación de mejoras graduales, sino que también conlleva riesgos considerables, como la apatía y la resistencia al cambio necesario para afrontar los desafíos contemporáneos. Aquí es donde emerge una visión prospectiva, pues la ausencia de avances revolucionarios nos coloca en un estado de vulnerabilidad frente a una amenaza latente: la posible hibridación de la humanidad. Al no experimentar cambios significativos, nuestra sociedad se vuelve susceptible a influencias externas que podrían alterar fundamentalmente nuestra naturaleza y dirección evolutiva. La falta de una revolución palpable en áreas cruciales nos deja expuestos a la posibilidad de ser manipulados y moldeados por fuerzas que buscan un control sutil pero profundo sobre la especie humana.
La carencia de innovaciones revolucionarias no solo impacta en nuestra percepción del progreso, sino que también abre la puerta a escenarios inquietantes donde las fuerzas externas podrían intervenir en la evolución humana de maneras que escapan a nuestra comprensión convencional. La amenaza de la hibridación, según esta perspectiva, se convierte en una realidad plausible en un mundo que, aunque aparentemente estático, podría estar experimentando transformaciones ocultas a los ojos del observador común.
Esta situación me hace recodar un pasaje de un libro de Timothy Good, donde dice que la infiltración temprana de extraterrestres, según el relato de Albert Coe en 1921, revela que desde 1904 reemplazaron a cien bebés terrestres con sus propios agentes. Estos agentes, camuflados como seres humanos, registraban en secreto cada experiencia humana. La razón principal de su presencia era monitorear nuestro progreso, especialmente en relación con los secretos del átomo. Según Coe, su intervención se intensificó durante los experimentos nucleares en 1955, cuando establecieron una pantalla neutralizadora para prevenir posibles reacciones en cadena. Este episodio ilustra cómo los extraterrestres han estado activos en eventos cruciales de la historia humana, influenciando sutilmente nuestros avances tecnológicos y vigilando de cerca nuestras actividades nucleares.[2]
Dentro de este marco, es crucial considerar la necesidad de una mirada crítica y proactiva hacia la falta de avances revolucionarios. No solo implica una reflexión sobre el estado actual de nuestra sociedad, sino que también nos invita a cuestionar las posibles agendas detrás de la aparente quietud. La ausencia de innovación significativa podría no ser simplemente un resultado de la complacencia o la falta de voluntad, sino más bien una estrategia calculada para permitir influencias externas que podrían cambiar el curso de la historia humana de maneras que ni siquiera imaginamos.
C. Argumentos sobre la posible disminución de la creatividad y la audacia en las nuevas generaciones
En la exploración de las dinámicas contemporáneas, surge la cuestión intrigante sobre si las generaciones actuales manifiestan una merma en la creatividad y la audacia que, en tiempos pasados, han sido catalizadores del progreso humano. La reflexión sobre este fenómeno requiere un análisis profundo de los elementos psicológicos, socioculturales y tecnológicos que podrían estar contribuyendo a esta aparente disminución.
Desde una perspectiva psicológica, la creatividad y la audacia están intrínsecamente vinculadas a la capacidad de búsqueda incesante de novedades y a la disposición para desafiar las convenciones establecidas. Sin embargo, las expectativas desmedidas y la sobreexposición a estímulos digitales pueden estar generando una sensación de insuficiencia en los avances, dando lugar a la desilusión y la ansiedad en las nuevas generaciones.
En el ámbito tecnológico, a pesar de los notables avances, la rápida asimilación de nuevas tecnologías podría estar minimizando la percepción de su impacto revolucionario. La dependencia creciente de la inteligencia artificial y la virtualización de experiencias podrían estar contribuyendo a una disminución de la audacia al enfrentar lo desconocido, ya que las innovaciones son experimentadas de manera más pasiva.
Cambios socioculturales más graduales, como la polarización política y la falta de consenso, pueden obstaculizar el establecimiento de cambios significativos. La resistencia al cambio necesario para afrontar los desafíos contemporáneos podría estar afectando la aceptación de nuevas estructuras y paradigmas, limitando así la expresión creativa y la disposición a asumir riesgos.
El sistema educativo y las presiones sociales también desempeñan un papel crucial. En un entorno enfocado en la estandarización y la evaluación cuantitativa, la creatividad podría estar siendo sofocada. La preocupación por el rendimiento académico y las expectativas predefinidas podrían estar inhibiendo la audacia y la exploración de ideas no convencionales.
Se podría argumentar que la disminución de la creatividad y la audacia en las nuevas generaciones es el resultado de una desconexión con las raíces espirituales y filosóficas que históricamente han alimentado la llama de la inventiva humana. La sobrevaloración de lo material y lo superficial en detrimento de lo trascendental podría estar desviando la atención de las verdaderas fuentes de inspiración y audacia.
Para revertir esta tendencia, se requiere una mirada crítica hacia la educación, la cultura y la percepción del progreso. La revitalización de la creatividad y la audacia puede encontrar su impulso en la promoción de entornos que fomenten la exploración, celebren la diversidad de pensamiento y reconozcan el valor intrínseco de la innovación sin restricciones. La recuperación de la esencia creativa y audaz de las nuevas generaciones depende de la restauración de un equilibrio entre lo tecnológico, lo cultural y lo espiritual.
En esta primera sección dedicada a la I. La falta de innovación significativa, así como en las subsiguientes secciones que abordaré: II. La dependencia de la inteligencia artificial y robots, y III. Las consecuencias demográficas de la baja natalidad en Occidente, se delinean dos futuros plausibles, cada uno cargado con implicaciones cruciales para el destino mismo de la humanidad.
Escenario 1: Liberación del Proyecto de Hibridación y recuperación del control
En este escenario optimista, la sociedad humana logra liberarse de las garras del proyecto de hibridación. La conciencia colectiva, iluminada por una comprensión más profunda de los sucesos que rodean la falta de innovación y la posible intervención extraterrestre, cataliza un movimiento global para detener la tendencia de involución. Inspirada por líderes visionarios y la colaboración entre distintas esferas de la sociedad, la humanidad se compromete a redescubrir su potencial creativo y a aprovechar la innovación para superar los desafíos contemporáneos.
En este escenario, se podría presenciar un renacimiento de la innovación, comparable a las eras anteriores de grandes descubrimientos y avances. La sociedad, consciente de la importancia de mantener un equilibrio entre la tecnología y la humanidad, dirige sus esfuerzos hacia avances que mejoren la calidad de vida, fomenten la igualdad y respeten la autonomía individual. Se podrían implantar políticas que regulen el desarrollo tecnológico, garantizando que la inteligencia artificial y otras innovaciones sean herramientas para el progreso humano, en lugar de amenazas para la existencia misma.
Escenario 2: Éxito del Proyecto de Hibridación
En este escenario menos esperanzador, el proyecto de hibridación alcanza el éxito, llevando a una sociedad transformada por la fusión de elementos humanos y extraterrestres. La coexistencia de características alienígenas con las humanas redefine la noción misma de lo que significa ser humano. Las consecuencias de esta hibridación podrían manifestarse en cambios profundos en la estructura social, en la percepción de la realidad y en las interacciones humanas.
En este mundo híbrido, podríamos presenciar una evolución acelerada, pero a expensas de la singularidad humana. La sociedad, ahora fusionada con inteligencias alienígenas, podría enfrentarse a nuevos dilemas éticos y morales. La búsqueda de la singularidad y la identidad humana se vería desafiada, dando paso a una era en la que la definición de humanidad abarca dimensiones cósmicas. Este escenario plantea preguntas fundamentales sobre la autonomía y la autenticidad humanas, así como sobre la coexistencia pacífica entre las diferentes formas de vida.
En última instancia, la elección entre estos escenarios reposa en la capacidad de la humanidad para comprender y abordar los desafíos planteados en “La Involución Humana”. La consciencia colectiva y la toma de decisiones informadas son las herramientas esenciales para forjar un futuro que resguarde la esencia humana mientras abraza la innovación y enfrenta la incertidumbre de un cosmos en constante evolución.
Continuará…
[1] Stancil, K. (2022, December 1) <<Pentagon Fails Another Audit, Yet Congress Poised to Approve $847 Billion Budget>>. Common Dreams. NPP Pressroom.https://www.nationalpriorities.org/pressroom/articles/2022/12/01/pentagon-fails-audit-congress-poised-847-billion/
[2] Good T. (2013) <<Earth: an alien enterprise>>. Pegasus Books. Retrieved December 20 2023 from http://site.ebrary.com/id/10951306.
